Atresmedia XMás sites

No Slo Manga

Leyendo:

Saihō-ji, el Templo de las Fragancias del Oeste

6/03/17 | +Asia

Volvernos a adentrarnos en el Japón más rural para descubrir otro de esos lugares mágicos y tradicionales del país, que bien podrían ser el escenario de una de las aventuras de las ya famosas películas de Hayao Miyazaki y Studio Ghibli. Se trata de un templo, un templo al que los japoneses llaman Saihō-ji (西芳寺), que podemos traducir como “Templo de las Fragancias del Oeste“. Sí, el nombre del templo es igual de misterioso y mágico que su entorno. Se trata de un templo budista zen, pertenece a la corriente Rinzai del budismo y dedicado al Buddha Amitābha. Es el buda más importante del movimiento Tierra Pura, una rama del budismo que se practica en el Este de Asia.

Para visitarlo debéis acudir a las afueras de la ciudad de Kioto, una de las más pobladas del archipiélago, pero también una de las que más y mejor conserva estructuras y costumbres con cientos o miles de años de historia.

v
Saihō-ji – Roderick Kar/YouTube

Cuenta la leyenda que los orígenes del Saihō-ji no eran religiosos, sino que servía como segunda residencia del príncipe Shōtoku (574-622), que utilizaba para sus vacaciones. Gyoki Bosatsu, un sacerdote, lo transformó en un templo para la diosa Amitābha. Cientos de años más tarde, en el período Muromachi, el templo estaba a punto de sucumbir, sin embargo el sacerdote Fujiwara Chikahide y posteriormente el sacerdote Muso Kokusho, restauraron y revitalizaron este enclave. Muso fue quien diseñó su famoso jardín según las costumbres niponas de la época. Tras varios incendios e inundaciones, el templo cayó en ruinas durante el período Edo. En la actualidad pueden verse algunos edificios en pie y su famoso jardín.

Koke-dera, el Templo del Musgo

Además de ser conocido como el Templo de las Fragancias del Oeste, a este enclave también se le conoce como Koke-dera (苔寺), que podemos traducir como el Templo del Musgo. Si algo es conocido de este templo es su jardín, único probablemente en todo el mundo. Situado en pleno bosque, se trata de una zona totalmente engullida por la naturaleza, en donde jardín y bosque no se diferencian. Es único ya que en el jardín se encuentran cultivadas más de 120 especies diferentes de musgos. El lugar, con una humedad muy alta, parece sacado de esos frondosos y verdes bosques de ‘La Princesa Mononoke’.

No se trata de una simple casualidad provocada por la diversidad de la zona; de hecho se cree que el cultivo de musgo se originó, como una tradición, entorno a finales del periodo Edo. estas plantaciones de musgo se encuentran en un precioso estanque con forma de corazón. En este enclave también podréis descubrir tres casas de té y algunos templos, todos ellos con vistas al estanque y a la naturaleza más profunda.

Lamentablemente, no es fácil acceder al Saihō-ji, no por su localización, sino por sus restricciones. Para hacerlo debéis conocer a alguien que resida en el país del sol naciente. Hasta el 77 todo el mundo que quería podía visitarlo, sin embargo, los daños en el templo ocasionaron medidas especiales para reducir el número de visitantes. Para visitarlo debes tramitar un permiso especial, realizar una ofrenda económica al templo y disponer de una dirección en Japón. La puntualidad y los cantos religiosos forman parte de las obligaciones de los visitantes.

Quizás te interese:
Santuario Kashima, el templo místico de las artes marciales
Monte Zaō; turismo de montaña en un volcán

Comentarios

También te recomendamos

Formulario de registro